« Pero... | Inicio | You're so lucky »
Diciembre 03, 2005
Merman 2.0
Hace poco he terminado de actualizarme a la versión 2.0 de mí mismo.
Este proceso, gradual, no ha sido sencillo. Ha implicado renovar mi flujo sanguíneo de 0s y 1s, recolocar información y recuerdos a ritmo de lápiz USB y extirpar algunos elementos de mi placa base para colocar otros nuevos junto a una notita interna relatando qué es lo que hubo allí tiempo atrás. Como inventario y para no olvidar lo que hubo de bueno en tenerlos insertados y para recordarme por qué fue necesario cambiarlos antes de que mi sistema completo se viniera abajo.
Llegado a cierto punto de la instalación, todos los indicadores del mismo marcaban un OK, pero yo aún me sentía en mi fase 1.5 sin saberlo. Reinstalé dos veces mi nuevo sistema en busca de una mayor estabilidad y los nuevos dispositivos quedaron destrozados en mil pedazos cuando reinstalé los antiguos que, un día, tan alegremente alimentaron mis cables con todo lo que yo necesitaba para funcionar, pensando en que aún seguirían alimentándolos de la misma forma.
Sin embargo, comencé a sentir terribles dolores y tener visiones en blanco y negro y sólo entonces me di cuenta de lo que había hecho. Retrocedí por aquel camino hasta encontrar aquellos fragmentos destrozados de los nuevos dispositivos y traté de unirlos todos de nuevo utilizando una marca especial de cola que tenía nombre de playa. Al reconstruirlos me sobraron dos tornillos, una lágrima y una C pronunciada como S y se crearon nuevas formas físicas ligeramente distintas a como eran antes, por lo que no encajaban perfectamente en mi anterior estructura: tuve que realizar varios ajustes internos para adaptarme a sus nuevas formas.
Y mil lágrimas después, propias y ajenas, supe que por fin había alcanzado mi versión 2.0. Los indicadores del sistema seguían marcando OK como antes de todo lo que ocurrió, pero tengo la seguridad de que me actualicé completamente porque hoy mi dolor tiene color. Porque si me cortan un cable, sangra. Y porque si me extirpan uno de esos nuevos dispositivos con nombre de sirena es probable que todo mi sistema se venga abajo por completo durante mucho tiempo. Chatarra digital a la deriva, búsquenme en algún basurero si tamaña desgracia llega a ocurrir.
En lo que se refiere a los antiguos dispositivos nada malo les ocurrirá, están perfectamente conservados. De tan bien que funcionan que no tengo dudas de que encontrarán el sistema que necesitan para sentirse bien. Lamento mucho haberlos movido tanto de sitio en tan poco tiempo, buscando egoístamente lo que creía mejor para mí, pero ya no encajaban en mi estructura, o quizá mi estructura no era la adecuada para ellos, habíamos cambiado ambos y ninguno pareció querer adaptarse a la nueva situación. Estábamos fuera del período de garantía.
"Lived with the best times / Left with the worst
I've danced with you too long / Nothing left to say"
Mi comportamiento ha sido inestable y desquiciado y todo dispositivo cercano a mí ha sufrido enormes percances. Ojalá que si un dispositivo puede perdonar, todos los que se encontraron conmigo, viejos y nuevos, lo hagan algún día.
Hoy soy un sistema en su versión 2.0 y soy un sistema feliz. No pienso permitir que ningún virus externo o del pasado o de donde quiera que venga arruine este estado: si tu intención visitando este lugar es crear anomalías te recomiendo que visites otros parajes.
Por lo demás, la banda sonora de este sitio comenzó siendo tarea de Trent Reznor. Hoy es cosa de Cerati. Y de cantos de sirena. Esa distancia es la que he recorrido desde entonces hasta ahora. Ya no soy el sistema vanidoso que era, me va a costar mucho ser tan cínico como al comienzo de escribir aquí y no sé qué será de este blog ni qué se podrá encontrar por estos lares de aquí en adelante.
Pero sí he conseguido la certeza de saber quién soy y qué quiero. Que no es poco para un pequeño sistemita en mitad de ninguna parte como soy yo.
So that's the story.
Bienvenido/a de nuevo, si así lo deseas.
![]()
Publicado por Merman - Diciembre 3, 2005 01:41 PM
