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Noviembre 17, 2005

Si hoy es Jueves, esto es...

Y ya estamos en el avión...

Y una mujer cuya anchura es proporcional en escala 1:1 a la anchura del pasillo decide hacer coincidir sus ganas de ir al baño, sus ganas de beber zumo de naranja o sus ganas de estirar las piernas con esos entrañables momentos en que yo decido tener ganas de dormir un poco. Así que puestos en modo fuerza de choque me golpea la cabeza con culo o barriga alternativamente, para que yo no me pueda ni dormir ni quejar de variedad en los modos de despertar.

Y otra mujer se indigna enormemente porque en el avión no se dispone del periódico "La Razón" (periódico de derechas que no enlazaremos por la salud mental de aquellos que pasen por aquí leyendo estas breves notas)

En el control de pasaportes, me encuentro delante de dicha señora y detrás de un señor húngaro, que comienza a tener problemas con su pasaporte y se demora dos minutos en completar sus asuntos antes de que me llegue mi turno. Dos minutos. Pues la buena señora que se emputa y que empieza a gritar: "Pero qué pasa con ese hombre. Por Dios. Por Dios. Joven, ¿no se puede colar en la fila de al lado?".

Maldita mujer, son las 6 de la mañana, ¡no venga jodiendo desde tan temprano!

Claro, probablemente esta mujer debe pensar que en un viaje transatlántico las maletas llegan a la cinta de equipajes mucho antes que los pasajeros. Y bueno, para qué hablar de su maleta Louis Vuitton, probablemente la trajeron en la cabina del piloto durante el viaje y la puta maleta estaba esperándote con un lacito debajo de algún panel de información.

En fin, pasado el episodio de Cruella DeVuitton, pasemos al siguiente elemento-especimen viajero de avión, que esperando el equipaje se enciende un cigarrito después de tirar al suelo sin complejos el palillo dental que trae aproximadamente desde que sobrevolábamos La Habana.

Y una señora amablemente le indica que no se puede fumar allí, que hay puntos de fumadores en el aeropuerto, y que por ella no hay problema pero que puede que alguien le llame la atención.

Y la respuesta del tipo es: "Mire señora, yo ya estoy mayorcito como para que me digan lo que puedo o no hacer y me fumaré mi cigarro donde me salga de los cojones".

Oh, qué prometedor día, pero aún no era todo porque ¡decidí tomar un café! Y delante mío dos gentiles señoras de unos 50 años no demasiado esbeltas a decir verdad...

Camarero: Buenos días, ¿qué van a tomar?
Señora 1: Un café con leche.

El camarero sirve el café y la Señora 1 exclama indignada:

Señora 1: Oiga joven, ¡parece mentira que no tengan Sacarinas disponibles para la gente como yo que trata de cuidarse!
Camarero: Sí señora, aquí tiene un botecito...
Señora 1: Oiga joven, y ya que está, ¿por qué no me sirve un churrito también?
Camarero: Por supuesto, señora.

Y mientras el camarero extrae el churro de la sartén con aceite, la señora reclama de nuevo:

Señora 1: Bueno, póngame dos, mejor ¡y uno de estos pastelitos también!

Quizá debiera no tomar Sacarina y dejar que le engordara más todo, incluido el cerebro, y entonces dos cosas me quedaron claras.

La primera es que la gula es pecado, pero la estupidez humana no tiene calificativo que la abarque, y segundo, sí, es cierto, ya estaba de vuelta en España.

Publicado por Merman - Noviembre 17, 2005 02:50 PM

Comentarios

Vaya esto me hace recordar a mi prima la Chonita que pide sin titubear una big mac gigante, papas frítas, helado de chocolate y una coca-cola de dieta dizque para no engordar, aunque estoy segura que es la culpa la única que le permite dizque "saborear" tan horrible bebida de dieta. Auto-engaños para mantener el paladar contento y la línea circular.

Publicado por: Mermaid - Noviembre 17, 2005 09:07 PM

gorda a escala 1:1, jajaja, lo que si es que consumir sacarinas te envían directamente al séptimo círculo del infierno y como no tengas un buen amigo como Dante pues ya puedes esperar padecer todos los azotes imaginables.

La moraleja: No hay nada mejor que encontrar la manera de engordar sanamente. Que viva la displicencia redundante... abajo la caña de azúcar. :D

Publicado por: lk - Noviembre 17, 2005 09:11 PM

Jajajajaja, ahora entiendo esos pelos de loco, jajajajaja.

Ostras la señora esa es como la gorda de la napolitana de chocolate con la coca-cola light.

Bienvenido a este miserable antro de aburrimiento y hombres taza.

Publicado por: Shayuri - Noviembre 17, 2005 09:46 PM

pero se puede saber qué tienen todos ustedes con las mujeres voluptuosas como yo?????

NUNCA vieron Southpark???!!! sólo somos fuertecitas!!!.

Además es mejor 499 calorías que 500. O no????

Publicado por: f - Noviembre 17, 2005 10:44 PM

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